Pero cuando te vi se el universo se
hizo estático, el tiempo se detuvo, el tiempo retrocedió a vidas pasadas, mi
inconsciente te reconoció. Fue un momento fugaz que hasta ahora vengo a
canalizar.
La vida es una travesía que esconde
magia por doquier, lo descubrí aquel día en el que te observé por primera vez. Un
truco celestial enlazo nuestros caminos, desde entonces nuestra leyenda se
empezó a forjar sobre bases sólidas que poco a poco fueron sembradas en parte
por la sabiduría que has adquirido a través de los años.
En muchas ocasiones escuche hablar de
que para cada quien había nacido una persona especial, un complemento, un
semejante, un igual; con respecto a ello no tenía consciencia, nunca lo había sentido,
dudaba que fuera cierto y entonces comprendí que solo necesitaba conocer la
persona indicada para instintivamente saber que si existía.
Desde el primer momento en que te vi
me sentí diferente, algo extraño sucedía, algo relevante estaba naciendo y al
igual que tú me cuestionaba, no podía comprender lo que pasa dentro de mí.
¿Cómo alguien a quien apenas había
visto por un segundo lograba atraer toda mi atención?, ¿cómo alguien que no
conocía podía descolocarme y colarse en mis entrañas generando un tsunami de
sensaciones internas y externas?, ¿Qué era lo que siempre me llevaba a ti, lo
que te hacia tan especial e inquietante para mí?
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